Black Mirror es una serie antológica británica de ciencia ficción distópica creada por Charlie Brooker en 2011.
Descrita por su productora como «un híbrido de The Twilight Zone y Relatos de lo inesperado que se nutre del malestar contemporáneo sobre nuestro mundo moderno», la serie se caracteriza por presentar relatos autoconclusivos, algunos con una ambientación distópica, escenarios postapocalípticos, otros presentan una sátira, una trama de fantasía, una realidad alternativa, sociedades orwellianas o incluso ambientados en una utopía, mostrando generalmente un sentimiento de «tecno-paranoia» y, en gran parte, cómo la tecnología afecta al ser humano.
En cuanto al contenido del programa y la estructura, Brooker ha declarado: «cada episodio tiene un tono diferente, un entorno diferente, incluso una realidad diferente, pero todos son acerca de la forma en que vivimos ahora, y la forma en la que podríamos estar viviendo en 10 minutos si somos torpes».