En el año 1998 un grupo de amigos, compañeros de secundario se juntaron para tocar en un cumpleaños, sin saber puntualmente que es lo que iba pasar en el futuro. Ese recital, casero, prácticamente sin sonido, sin gente mas que unos 20 amigos, y en un lugar bastante reducido fue el primero de la historia de la banda ( que para esa época recién empezaba a moldearse el nombre de la misma) pero no fue el último. Así fue como en ese año Alejandro Kurz(guitarra y voz), Miguel Soifer(bateria), Pablo Spivak(bajo) y Mariano Botti (manager) comenzaron algo que hoy día tiene nombre y apellido: El Bordo.
Con el tiempo nos seguimos juntando , empezaron a aparecer los primeros temas propios, y con ellos y varios covers es que armamos el primer recital en La colorada el 17/11/98. Como todo primer recital, al lugar asistieron unas 50 personas, mayoría familiares y amigos, y algunos que terminaban de ver a una banda o esperaban para ver a otra y la verdad es que para nosotros el hecho de estar haciendo ya un primer recital oficial ya era un sueño, uno de los tantos que El Bordo nos dió el placer de poder cumplir.
En el 99 grabamos algunos cassettes para tratar de difundir los temas, e hicimos fechas en el teatro del plata y Catulo castillo entre otros, éste ultimo lugar fue donde El Bordo empezó a tocar mas seguido y que no dejó hasta comienzos del 2002. Pero hay que destacar que este año un nuevo compañero de ruta se iba a subir a esa historia que estábamos escribiendo: Leo Kohon en la armónica, que ayudo a ampliar el sonido de la banda . Para finalizar ese año decidimos ir de gira a la costa, no sabíamos bien que podía pasar, sin embargo agarramos los equipos y fuimos. El lugar fue Villa Gesell donde hicimos varias presentaciones durante la segunda quincena de enero, aunque no sabemos si el día de hoy hay gente que haya empezado a ir a ver a la banda gracias a eso, nos sirvió mucho como experiencia y como para empezar a afianzar la idea de querer tomarnos El Bordo como proyecto serio y duradero.
En el 2000 hubo un par de presentaciones que nos significaron bastante como las que hicimos junto a MAM ( banda de Omar Mollo), La favorita en el viejo Marquee, y la de Jose Ingenieros a beneficio de una escuela de chicos carenciados. En ese año es que pensamos que teníamos que tener algo para poder mostrar y nos mandamos a grabar lo que fue el “ Paso a Paso”: un demo grabado en una portaestudio de 4 canales con algunos temas que hoy todavía seguimos tocando y algunos que quedaron en el camino. La verdad es que Paso a Paso nos sirvió para mostrar lo que era El Bordo, esa mezcla de música, sentimiento y amistad que aunque grabado en condiciones poco recomendables ayudo a que el nombre empiece a ser reconocido(mas en el 2001 que en el 2000) por la gente que se mueve en el under y a que algunos vayan aprendiéndose unos temitas . Es el día de hoy que si lo escuchamos nos miramos las caras y sentimos esa sensación de cariño ya que fue nuestro primer demo, al margen del sonido y la presentación que tiene.
El 2001 fue un año importante, pasaron muchas cosas, algunas buenas, algunas no tanto. De hecho fue a comienzos de año que Ale se lastima la mano de manera que se le hizo imposible tocar la guitarra por un tiempo. Nos sentamos y vimos las posibilidades: o paramos por un tiempo largo, muy largo para nuestro gusto, o buscamos un guitarrista que suplante a Ale hasta que el pueda volver a tocar. Y así fue como El Bordo dejamos de ser 5 en ese momento, pero no pasamos a ser 6, sino 7. Guido Pérez Fantini tomaba la posta en la guitarra, y Ezequiel “ el negro” Puga se sumaba a la percusión, dejando atrás el mal trago del accidente de Ale, y dándole un plus de energía como para seguir adelante, confiados como nunca habíamos estado hasta ese momento. El Bordo nunca volvió a estar formado por una sola guitarra, cuando Ale se mejoró Guido quedo definitivo. Y salimos, la mayoría de nosotros había terminado el colegio y decidimos dedicarnos mas a la banda, y con un promedio de edad de 18 años empezamos las ya conocidas volanteadas, las cuales seguimos haciendo, la pegada de carteles, repartiendo el demo y todas las herramientas a nuestro alcance para darnos a conocer. Hicimos base en Catulo castillo que de a poquito empezó llenarse de caras no conocidas y tocamos en cemento invitados de La covacha, banda con la cual empezamos una amistad y compartimos escenario varias veces como por ejemplo también en el Teatro en el mismo año, otro recital para destacar fue el de Plaza de Mayo el 16 de septiembre por la noche de los lápices, fecha en la que volvimos a tocar los años siguientes en el mismo lugar. La convocatoria llegó a ser de 200 personas aproximadamente, haciendonos sentir que lo que estábamos haciendo valía la pena, que todo el esfuerzo no era injustificado, que a partir de ese día que nos juntamos en el cumpleaños de un amigo en el comedor de una casa a tocar lo que salía algo había cambiado y los resultado de esos 3 años empezaban a notars